
Es una iniciativa de la Unión Europea concebida para contribuir al acercamiento e intercambio entre los diferentes pueblos europeos. Los objetivos que persigue son tres:
El propio hecho de preparar la candidatura supone una oportunidad para analizar y refundar una nueva visión de la ciudad, el territorio en el que ésta se encuentra y sus alianzas con otras ciudades y pueblos europeos.
Generalmente, las ciudades elegidas aprovechan la designación para acometer proyectos estratégicos y sostenibles de desarrollo cultural, cohesión social o conciencia europea.
La Unión Europea aporta una contribución financiera a las Capitales Europeas de la Cultura, a través de su Programa Marco Cultural.
Generalmente, las ciudades elegidas aprovechan la designación para acometer proyectos estratégicos y sostenibles de desarrollo cultural, cohesión social o conciencia europea.
Con algunas variaciones en cuanto al número anual de Capitales Europeas de la Cultura y los criterios de selección, ininterrumpidamente y desde 1985, se vienen designando ciudades que ostentan dicha capitalidad. La primera Capital Europea de la Cultura fue Atenas.
Marsella (Francia) y Kosice (Eslovaquia) se encuentran actualmente inmersas en la celebración de la Capitalidad Europea de la Cultura 2013 a través de amplios programas de eventos de variado tipo, desde música, danza y teatro, a festivales de cine, festivales alternativos, exposiciones, muestras de arte, conferencias, acontecimientos al aire libre, etc.
Porque apostamos por la cultura y la educación en valores como instrumentos de cambio y transformación social para hacer frente al gran reto actual de Europa, de sus ciudades, de tod*s: que gente diferente aprenda a mejorar su convivencia.
Porque es una oportunidad para que la creatividad y la innovación (re)generen y promuevan sinergias entre sectores que habitualmente no se cruzan.
Porque concebimos Donostia/San Sebastián como laboratorio de experiencias que permitirá revisar nuestros códigos y políticas culturales.
Porque queremos que el propio proceso sea el objetivo, iniciar el viaje del río a la bahía en lo que denominamos un proceso eferveascendente: un flujo constante de actividades que se introducen en el medio, reaccionan de forma creciente hasta alcanzar su punto álgido en 2016, para disolverse después y propiciar un efecto curativo o transformador del sistema cultural.
Porque generará los impactos interculturales y socioeconómicos que supone celebrar un evento de dimensiones internacionales.
Las ciudades españolas que llegaron junto con Donostia/San Sebastián a la final son 5: Burgos, Córdoba, Segovia, Zaragoza y Las Palmas de Gran Canaria.
Quedaron fuera de la carrera hacia la capitalidad en octubre de 2010 las siguientes: Alcalá de Henares, Cáceres, Cuenca, Málaga, Murcia, Oviedo, Palma de Mallorca e Islas Baleares, Pamplona, Santander y Tarragona.
Las tres ciudades Españolas que han sido Capital Europea de la Cultura son Madrid (1992), Santiago de Compostela (2000) y Salamanca (2002).
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Durante el año 2013 las Capitales Europeas de la Cultura son la francesa Marsella y la eslovaca Kosice.
En 1999 la "Ciudad europea de la Cultura" fue rebautizada como "Capital Europea de la Cultura", y en el año 2000 se nombraron 9 capitales. Conoce las capitales de cada año.